¿Por qué Chicago?

18 06 2009

“Decididamente, si hay un peor modo de ver el mundo que como escritor viajero, es como lector de las impresiones de los escritores viajeros. Advirtámoslo sinceramente en el pórtico de este libro de viajes”.
Aventuras de una peseta, de Julio Camba

Puentes de Chicago

En todos los casos, la conversación de los últimos días fue más o menos la misma.

El anuncio:
-Me voy a Chicago.

La respuesta:
-¿Y por qué a Chicago?

Yo aguardaba un comentario más clásico, tipo: “¡Qué suerte!”. Una cierta admiración cacofónica susceptible de aliteración: “Qué chulo Chicago, macho…”. Una empatía envidiosa: “Jo, ahora mismo me iba contigo”. Pero no. Nadie se iría “ahora mismo” conmigo a Chicago, por lo que he podido ver. Salvo Joan, que ha estado varias veces, me regaló algunas anotaciones valiosísimas acerca de la ciudad y la declaró “espléndida”. Le he buscado aliados y tal vez la frase más entusiasta la dijo el célebre arquitecto Frank Lloyd Wright: “Algún día, Chicago será la ciudad más hermosa que quedará en el mundo”. Y puede que ninguno vivamos para verlo…

Me sorprendió encontrarme el recelo que se opone a las presuntas rarezas. Hoy por hoy uno puede decir tranquilamente que se va de vacaciones a Yemen del Norte, o a Camboya, o a Groenlandia, o bien a Borneo o a Madagascar. Y en todos los casos sentirá que forma parte de la hermandad de la gente viajera, los que saben dónde hay que ir y cuándo, los que tienen categorizado el asunto y dividida la jerarquía de destinos hasta el último detalle: a Venecia se va en low-cost para compensar lo mal que huelen los canales, y que todo parece un decorado más falso que en Sombrero de Copa. Europa está concebida para escapaditas de fin de semana largo o vacación corta; Nueva York y Londres, para las compras navideñas; y cuando uno se casa ha de llegar a Bora-Bora porque la Polinesia francesa es imbatible y no hay otro lugar más alejado. Hawaii está fuera del tiempo. Literalmente.

-¿Y qué se hace en Chicago?
-No sé, estar.

Esa era la siguiente pregunta. Y el final del impertinente diálogo, que me dejaba a mí por un elemento arbitrario en la elección de los destinos. Entonces pidió la palabra Raúl.

-Yo tengo un compañero de laburo que todos los años va de vacaciones a Kansas City… -apuntó el argentino Raúl López, que no es el jugador de basket sino uno de los más renombrados asadores de bifes del conurbano de Buenos Aires. De visita por Madrid, donde hice escala tomando unas cervezas en el Penta, el Raúlo me tira un cable con el tema de Chicago, y lo hace con el mismo desprendimiento con el que derramó hospitalidad y vino en aquella noche célebre en Caseros 868, en el periplo Argentina 2003.

Sí, viste que los tipos ya se armaron un grupito de amigos ahí en Kansas City, así que rajan para allá todos los años y lo pasan bárbaro –agregó.

Todos los años de vacaciones a Kansas City… ahí lo tienen. Díganle a la gente viajera del momento a ver qué cara le ponen. Lo suyo es la Baja California y los viajes por Alaska y recorrer la Ruta 66 y hacer un blog para contarlo.

Así que he pasado los últimos días revisando la fascinación que siempre he sentido por Chicago, tratando de buscarle sentido si es que lo tuviera, y he terminado preguntándome, con una cierta molestia revanchista, si es que tiene más atractivos Shanghai, pongamos por caso, o Phnom Penh, ahora que ese tipo de lugares le vienen gustando tanto al común. Veamos: en Chicago nació Raymond Chandler, un maravilloso escritor de novelas policíacas, creador del personaje de Philip Marlowe, de una novela extraordinariamente divertida, puro cine negro, como El Largo Adiós, de El Sueño Eterno, y ese tipo de cosas. Ya sé que siempre vivió en Los Ángeles, pero no puedo admitir como casual un hecho así. A Chandler lo quiero como a un amigo. También en Chicago abrió los ojos el clarinetista Benny Goodman, el rey del swing, autor de extraordinarias melodías y de un jazz que me fascinó desde que escuché la conmemoración de su clásico concierto en el Carnegie Hall, en el que hace una vivacísima versión de Rocky Raccoon, clásico alternativo del Doble Blanco de los Beatles. Por lo visto, Benny Goodman no guardaba un gran recuerdo de la ciudad, seguramente porque hablamos de un espíritu pacífico y sensible: “No siento un gran afecto por Chicago. Qué coño, una infancia en Douglas Park no tiene nada de memorable. Recuerdo las peleas callejeras y el temor que producía cruzar el puente, porque el chico irlandés del otro lado te esperaba para abrirte la cabeza. Bah, hace mucho que abandoné Chicago”.

También de Chicago es Patti Smith, esa señora mayor que se resiste a mirar las tardes haciendo punto frente a una mesa camilla y continúa todavía empeñada en cambiar el mundo, según vimos en su concierto en la Expo. En el mientras tanto se dedica a revisar el rock como cuando era sólo aquella andrógina poetisa punk que todo el mundo diría de Nueva York, cuando en realidad venía de Chicago, mientras que de Nueva York es Michael Jordan, al que todo el mundo diría de Chicago… Y Muddy Waters también es de Chicago, y otros tantos genios del blues y de la música negra que arrancó del sur en viaje diagonal para ser transformada, mejorada o completada en el norte. El infierno es una edición de bolsillo de Chicago, anotó alguien. Tal vez eso explique la dualidad de la música de Wilco, dulce y escabrosa a partes iguales, como un sabroso pastel de crema hecho con fruta podrida. Y de Chicago son Wilco, deudores de tantas tradiciones fundidas en guitarra; están esas Torres Gemelas que aparecen en la cubierta de su disco Yankee Hotel Foxtrot; y la estatua de Jordan a la entrada del United Center; y Wrigley Field, el viejo estadio de los Cubs, donde seguramente vea un derbi este fin de semana contra los White Sox, el otro equipo de béisbol de la ciudad. Y las películas de los violentos veinte, y la Ley Seca, y Capone, y John Dillinger, y Union Station con la escalinata del final de Los Intocables de Elliott Ness, y ese tipo de cosas que componen nuestro burdo imaginario, como el monólogo de Robert de Niro/Capone ante los sudorosos comensales de una cena de villanos: “Un hombre debe tener entusiasmos, entusiasmos, entusiasmos… ¿Sabéis cuál es el mío?”, les preguntaba a los fumadores de puros. Y ellos apuntaban: “Las chicas, el dinero, la buena vida…”. Pero Capone decía: “No, el béisbol”. Dicho lo cual se hacía alcanzar un bate y con él le reventaba la cabeza con minuciosos samugazos a un miembro algo díscolo o charlatán de la familia. Le pasó por no trabajar en equipo… Capone, el real, tendía a sentir que su esfuerzo no se apreciaba: “Mañana me largo a San Petersburgo, Florida, y que los rectos ciudadanos de Chicago se consigan su alcohol como puedan. Estoy harto de este trabajo –es ingrato y está lleno de amargura. Me he gastado los mejores años de mi vida haciendo de benefactor público”.

Así que la reunión de fascinaciones subjetivas deriva en que Chicago esté entre mis ciudades preferidas de Estados Unidos. A quien le parezcan superficiales o las considere insuficientes, le reto a que me las iguale para ir a Shanghai: “Chicago no es una ciudad para nenazas”, se justificó un político corrupto al que le encontraron demasiado polvo bajo la alfombra. Estáis advertidos. Además, what the hell? Mi habitación asoma sobre el mullido Grant Park y al fondo de la mirada se despliega el Lago Michigan, con su idílica muchedumbre de agua y barquitos de vela.

Anuncios

Acciones

Information

11 responses

18 06 2009
Eduardo

Otro punto a favor, Chicago es donde los entrenamientos de boxeo parecen campeonatos mundiales (dicho por Jaime Ugarte)

30 06 2009
ornat

El muy probo servicio de seguridad de Somniloquios me lo había identificado a usted como spam, amigo… Lo que dice mucho acerca de su persona. En un rasgo que me honra y en atención a la extraordinaria frase de Ugarte, le he aprobado un salvoconducto con el cual podrá participar de este foro en completa libertad (vigilada, eso sí, que tiene que ir atado cortito…).
Otras memorables de Ugarte: “Le ha pegado como si le debiera dinero”; “Esa mano lo ha mandado al piso de abajo”; “Quiere terminar el combate por la vía del cloroformo”; “Uuuuuuuhhh, a dormirrrrrrrrrr”; “A este púgil le pesa la mano”… El resto se las sabía Luisito Muñoz.
Abrazos (leña al asado).

19 06 2009
Per

Destino espectacular, arquitectura de verdad y nada de pabellones-puente. ¿No andarán por ahí John Paxson?

19 06 2009
ornat

Espectacular arquitectura, sí señor: ¿Y la arquitectura humana? En Chicago los rascacielos más altos llevan falda corta y gafas de sol, Per… Qué Shanghai ni Shanghai, pelotas!!!

19 06 2009
ornat

Luego voy a dar una vuelta por el United Center. Se dice en los mentideros de Chicago que John Paxson, por un módico precio, se hace fotos contigo junto a la estatua de Michael Jordan y te relata en detalle cómo ganaron el primer anillo con aquel triple suyo…

19 06 2009
rick

Joder, disfruta de las americas.

Por cierto, esta muy bien el nuevo site, pero me parece imperdonable que no te hayas traido contigo la foto de la Señora Rosario..

25 06 2009
Marlo

Jaaa! El dato de Raúl es una cosa de locos. ¿Todavía estás ahí? Pero dejate de joder, con lo bien que se está a la fresca en la ribera del Ebro…

25 06 2009
ornat

Bah, regresé ya… Al menos regresó mi cuerpo, porque el espíritu -que no viaja en avión- siempre se queda unos días más dando vueltas y luego se reincorpora con notable fastidio a la vida diaria. Y sí, el dato de Raúl fue el definitivo, el que armó la imbatible defensa argumental del viaje. ¡Kansas City! A ver quién mejora eso.

15 07 2009
Sonia

Antes de leer el post, yo ya había dicho: “guau, Chicago!”. Jeje. Espero que lo hayas pasado bien (seguro). Besos!

24 09 2009
O Veiguello » Arquivo do blogue » Londres e Chicago, xullo 2009

[…] Pois ben! Primeiro houbo que ir axudar ao Quillo a instalarse en Eden Grove, xunto a Holloway, e por que non, facer unha visitiña a Old Anglolandia…  E logo, refrescarse coa novedade e xenialidade dun país tan criticado e tan inxustamente vituperado coma a USA. Polo menos no que a Chicago se refire. Para os que teñan dúbidas, propoño este enlace a ¿Por que Chicago? […]

16 03 2013
Kathryn

It’s really very difficult in this busy life to listen news on TV, therefore I just use the web for that reason, and get the hottest news.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: