Entre los vidrios rotos…

11 02 2011

Calamaro y Cardinali, desparejados.

Le voy a mandar un abrazo a Calamaro. Leí la noticia de su extravío, bien contada por Diego Manrique en El País.

“Aquí no se libra nadie. Hasta Andrés Calamaro ha caído en el infierno rosa. La separación de su esposa, la actriz Julieta Cardinali, se ha convertido en la comidilla de Argentina, aparte de provocar unas turbulencias emocionales que han reventado planes de lanzamientos discográficos y una gira de teatros por España. En compensación, el carismático músico está compartiendo nuevas grabaciones caseras a través de la Red”. [Seguir leyendo]

Calamaro y Cardinali son la despareja del año en la Argentina. Parece que Andrelo se levantó un avión chileno (*) que responde por Micaela Breque. No haremos aquí salsa rosa de vísceras ajenas: como cantó el mismo Andrés, la culpa es un invento muy poco generoso. Se trata de otra cosa, de un círculo que ahora descubro círculo y que entonces me parecía una línea directa: como si Calamaro hubiera escrito para mí todas las canciones que escribió. Me quedaban tan bien… “Históricamente, las turbulencias amorosas de Andrés Calamaro han tenido incidencia directa en su arte”, escribe Manrique. Históricamente, podría decir yo desordenando la frase, el arte de Calamaro ha tenido una incidencia directa en (o sobre o contra) mis turbulencias personales. Ya que él me cuidó tantas veces, como un amigo desconocido, creo que corresponde el abrazo. Elijo para el caso una de sus canciones más dolientes, más oscuramente esperanzadas. La serenidad parece tan sencilla desde la serenidad; y tan inalcanzable desde la tristeza. Ignoro a quién o a qué pertenecen las imágenes que enmarca la música, pero están heridas de aflicción, melancolía o desamor, estado que compendia la desesperanza. Como hace la canción. En algún pasaje sombrío, hace tiempo, guardé un borrador de entrada con el tema, uno menos conocido de aquel aleph calamariano que fue El Salmón. Debía andar anhelando horizontes. Es lo que toca cada tanto: buscar, por las ventanas rotas, todos los días un poco. Salmonalipsis Now…  enorme. ¡Aguante Andrés!

Horizontes, de Andrés Calamaro

pd: Ya mismo paso El Hornero Amable al roll de enlaces.

(*) Nota del Autor: el reactor a chorro conocido por Micaela Breque es más argentina que el dulce de leche. ¿De dónde si no?, proclama Marlo, que presentó enmienda a este texto. Y no le falta razón. El incidente diplomático ocurrió en Chile, sí, pero entre argentos. El servicio de documentación agrega ahora el enlace con la cumbia de Andrelo y el bailecito de la rubia.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: