Canción de amor con sacrificio

11 05 2011

Y así, en este y otros silencios, paso estos meses de alejamiento forzado de la vida social, que por otro lado ya no es lo que era porque nada lo es. Ratificando que todo es falso, en general, o un holograma divertido como los Gorillaz. Quiero decir las cosas que nos educan para pensar que verdaderamente constituyen la sustancia de la existencia, y que todos podemos nombrar sin necesidad de que yo las señale o las subraye aquí. Todo muy de cartón piedra, un truco burdo que preferimos ignorar para no abocarnos al dramatismo existencial. Está bien que sea así. Ya dije hace mucho que mi vida no podía depender de Arizmendi. Observo que ayer, 10 de mayo, hubo muchas visitas a este espacio, tal vez esperando que proclamara mi nostálgica desesperación en fecha tan señalada. Pero es que ando ocupado en la urdimbre de escapatorias de futuro, una vez desechada la utilidad de las escapatorias de pasado. En lo personal podría asumirlo, pero no creo que profesionalmente esté en condiciones de afrontar otro paso por Segunda. Así que voy pensando, voy pensando… En la Antártida, como dije otra vez.

Tenía 16 años y media 1,80
Salía del zoo con un grupo de adolescentes
Se tropezó, resbaló y casi se va al suelo
Balanceándose subida en sus zapatos de piel de marca
La agarré y le dije:
“A lo mejor estos zapatitos rojos son un poco demasiado para ti”

Quizás son demasiado para ti, pero…

…no tan inseguros como debo haber parecido yo
Diciendo bobadas mientras se reía, pequeño sueño adolescente
Y en el teléfono no podía ni intentarlo
Mi disimulada experiencia de amante embobado se venía abajo
Por un momento pensé que sonaba dulce
Pero no: me salía una voz áspera y desmayada

Podría quedarme contigo
Pero tarde o temprano te dejarías de reír
Y eso que podría contarte un chiste
Pero cualquier día me atragantaría
Podríamos besarnos
Pero es que siento que no puedo hacerlo
Y seguro que podríamos construir una ccasa
Pero sé que lo mejor que puedo hacer
Es dejarte en paz

Dejarte en paz, pero…

…es que empiezas a gustarme
Así que no entenderás lo que voy a hacer
Me alejaré de ti
Aunque lo más probable es que te parezca un sinsentido
Lo que hago es intentar ponerte a salvo
De todas las cosas que haré o diré

Las cosas que haré

Podría quedarme contigo
Pero tarde o temprano te dejarías de reír
Y eso que podría contarte un chiste
Pero cualquier día me atragantaría
Podríamos besarnos
Pero es que siento que no puedo hacerlo
Y seguro que podríamos construir una ccasa
Pero sé que lo mejor que puedo hacer
Es dejarte en paz

Dejarte en paz, pero…

Me dirás tonto
Y que hago exactamente lo que haría un cobarde
Y empiezas a gustarme, sí…
Es una pena vivir de esta forma incompleta
Pero qué puedo hacer
Espero que lo aprecies

Soy un mártir de mi amor por ti
Un mártir de mi amor por ti…
Un mártir de mi amor por ti
Un mártir de mi amor por ti

[I’m a Martyr For My Love For You, de The White Stripes]

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4 responses

12 05 2011
Sr. Guerra

Me quedo con “I saw her standing there”: me encanta eso de “Well, she was just seventeen, well, you know what I mean”…
La realidad no existe: tan sólo tenemos una percepción de lo que llamamos ampulosamente “realidad”. No es que nos pongamos en plan Yoko Ono con “Esto no está aquí”, pero nuestros sentidos son lo que son…
Con respecto al fútbol, le diré lo que le decía Santiago Amón (QEPD) a Carlos Pumares cuando este último acudía al Festival de Berlín: “Salte el muro, Pumares”

12 05 2011
ornat

Claro. Lo que a Jack White le costó una canción decir, lo resumieron Lennon y McCartney en una frase: “You know what I mean…”. Vale más una elipsis a tiempo que 30 versos enfáticos. Ayer, justo, pensaba en otra entrada que anda en borrador sobre por qué hablo de tantos grupos y (casi) nunca de los Beatles. Concluí que era esto: sería como pasarme el tiempo diciendo “yo quiero mucho a mis papás, yo quiero mucho a mis papás”. Innecesario por evidente. “Salte el muro, Pumares” es una maravilla. Amón lo era. Qué reunión aquélla de primera hora de la tarde en Antena 3 Radio… Sigo mucho a su hijo, Rubén Amón, que escribe en El Mundo de toros, de ópera, de muchas otras cosas. Desde su corresponsalía en París hacía buenos artículos de fútbol. No tiene el genio de su padre, tal vez, pero sí el aliento artístico, irónico y divertido.

12 05 2011
Sr. Guerra

No quiero joderle el argumentario, Sr. Ornat, pero ¿por qué escribe tanto de Rugby? ¿Acaso no lo ama con locura?

13 05 2011
ornat

Será que lo amo menos que a los Beatles… ¡¡¡Incluso menos a que mis papás!!!

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